Descubrimientos y Tecnología

¿Qué quiero ser de mayor? ¡Científica!

¡Feliz comienzo de semana concienzudXs!

Como muchos de vosotros sabréis, hoy es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia 🙂

En realidad sólo hace 3 años que celebramos este día, que sirve para dar visibilidad y crear conciencia del trabajo científico que realizan las mujeres, ya que la ciencia no es un campo sólo de hombres.

Esto es así desde hace años, aunque quizá muchos no seamos realmente conscientes de que las mujeres llevamos años aportando avances increíbles a la humanidad. Es por esto que hemos decidido dedicar este post a algunos de los grandes descubrimientos científicos realizados por mujeres, y os retamos a ver cuántos (y a cuántas) conocíais 😉

¡Es más! A ver si sois capaces de identificar estas 10 fotos de mujeres con los 10 descubrimientos (mañana a las 10 colgaremos un micropost con quién es quién para que comprobéis si habéis acertado o no).

1- El ADN.

Es bastante conocido que Rosalind Franklin fue quien tomó la primera fotografía de la estructura helicoidal del ADN, en la que posteriormente se basaron Watson y Crick para desarrollar el modelo que les valió el Nobel, mientras su colega femenina no recibía ningún crédito ni mérito por uno de los hallazgos más relevantes del siglo XX.

2- Los genes tienen la capacidad de saltar.

Fue una mujer, Barabara McClintock, quien, estudiando el genoma del maíz, descubrió que había secuencias enteras de genes que cambiaban de posición en el genoma de esta planta, a los que llamo transposones. A diferencia de otras científicas, y tras treinta años de trabajo y muchos detractores, consiguió que le dieran el premio Nobel por este descubrimiento.

3- La fisión nuclear.

Esto ya no lo sabe tanta gente. Lisa Meitner era una investigadora austriaca que fue parte del equipo que descubrió la fisión nuclear. En concreto, fue quien sugirió la existencia de la reacción en cadena que permite que hoy en día tengamos energía nuclear. A pesar de que su figura se ignoró durante muchos años, el elemento 109, el Meitnerio, recibe su nombre en reconocimiento a su trabajo.

4- El origen de la célula eucariota.

Lynn Margulis es una bióloga cuyo trabajo es equiparable al de Charles Darwin, ya que mientras que el segundo describió la evolución de las especies, la Dra. Margulis propuso que las células con núcleo de los animales, vegetales y hongos (eucariotas) tienen su origen en la incorporación de bacterias (células procariotas) a su citoplasma celular. Es una teoría que aún a día de hoy genera controversia, pero planteó una revolución en la manera de entender el origen y metabolismo de las células como las conocemos hoy en día.

5- La cura de las cataratas.

En 1988 Patricia Bath consiguió la patente de un descubrimiento que cambiaría la manera de tratar las cataratas, hasta el punto de que se sigue utilizando a día de hoy: un dispositivo láser que permitía la erradicación de las cataratas de una manera mínimamente invasiva, y con muy buenos resultados.

6- El primer programa informático de la historia.

Ada Lovelace, la hija de Lord Byron, diseñó, allá por el año 1843, una “máquina analítica”, que sería el precursor de lo que hoy en día conocemos como ordenador. Es más, fue la primera programadora, ya que diseñó el primer programa informático conocido para poder usar la máquina.

7- El primer compilador de la historia.

En 1952, Grace Hopper sacudió el concepto de tecnología informática cuando desarrolló el primer compilador de la historia. En sí, un compilador es un programa que traduce lenguaje de programación a un lenguaje común o a un lenguaje de máquina (con los códigos propios de la máquina). Además, generó un lenguaje informático universal llamado COBOL, que se utilizó principalmente en el mundo de los negocios.

8- Propulsión a reacción de cohetes y satélites.

Yvonne Brill era una ingeniera aeroespacial que entre sus múltiples inventos cuenta con el desarrollo de la tecnología de propulsión a reacción de cohetes y satélites, gracias a la cual hoy en día podemos tener satélites más eficientes.

9- La materia oscura.

La materia oscura es una “masa no visible” que influye en la rotación de las galaxias y representa el 95% del Universo, mientras que el resto de la materia únicamente el 5% restante. Las investigaciones de Vera Rubin fueron fundamentales para descubrirla, pero no suficientes para que recibiera el Nobel de física por su trabajo.

10- El chaleco antibalas.

También fue una mujer, Stephanie Kwolek, quien descubrió el kevlar, material altamente flexible y 5 veces más resistente que el acero, del que están hechos los chalecos antibalas, cascos, neumáticos e incluso frenos de coche.

¿Y a día de hoy? ¿Qué avances están realizando las científicas?

¡Pues muchísimos! Por ejemplo, fueron 2 mujeres, Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier, quienes encontraron una utilidad con un gran potencial de un descubrimiento realizado hace más de tres décadas por un investigador español (Francis Mojica) para el tratamiento de múltiples enfermedades. Este no es otro que el uso del sistema CRISPR-Cas9 como bisturí molecular para editar el genoma, de una manera precisa, eficaz y dirigida. En otras palabras: este sistema podría permitir hacer modificaciones a nivel de ADN en células concretas, que estén afectadas por una enfermedad o que la generen, para utilizarlas contra la enfermedad y curarla. Como os podéis imaginar, ahora mismo hay miles de laboratorios en el mundo investigando en la manera de erradicar varios tipos de cáncer y algunas enfermedades genéticas. Os mantendremos informados 😉

Otro ejemplo es Padmanee Sharma, investigadora del MD Anderson en Texas, un centro de investigación y tratamiento del cáncer reconocido a nivel mundial. Su equipo ha descubierto dos estructuras celulares claves para la inmunoterapia de células tumorales: el ICOS y el CTLA4. Esta investigación permite el desarrollo de fármacos que activen a nuestro sistema inmune para que ataquen a las células tumorales sin confundirlas con las células sanas. El CTLA4 actúa como un inhibidor del reconocimiento de células como tumorales, es decir, evita que nuestro sistema inmune las reconozca y las elimine. Sin embargo, si se bloquea sí que pueden reconocerlas y actuar contra ellas. Y el ICOS es una molécula que también mejora esta respuesta inmune contra algunos tumores.

Y no queremos terminar este post sin recordar a Carolyn Bertozzi, catedrática de la Universidad de Stanford, que desarrolla su investigación en el campo de la química y cuyo nombre ha sonado varias veces como candidata al Nobel. Esta investigadora se ha especializado en la “química click”, un conjunto de reacciones rápidas que permiten añadir fragmentos de unas moléculas a otras de una manera sencilla y sin dejar residuos. Lo impresionante de su investigación es que ha conseguido hacerlo dentro de las células. Impresionante.

¡Feliz semana ConcienzudXs!

 

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Curiosidades

¡No me seas llorica!

Todos hemos tenido alguna vez un mal día: Empieza con una tontería como levantarse con el pie izquierdo, y terminamos deseando que llegue el mes siguiente y se nos olvide. Algunos de estos días lo que más nos apetece es irnos a una habitación oscura y ponernos a llorar como si no hubiese mañana. Y eso, ¿por qué?

Lágrimas
Las lágrimas son una respuesta fisiológica, ya sea para mantener la humedad del ojo o para reducir el nivel de hormonas provocadas por emociones.

Las lágrimas son mezclas de agua con sales que se usan de forma natural para lubricar la córnea, la parte más externa del ojo, que debe estar siempre hidratada para la correcta visión. Las lágrimas basales son las que se encargan de esta tarea, y sacan entre 10 y 20 cucharadas soperas de lágrimas diarias. Estas lágrimas son reabsorbidas por otros conductos que conectan con las fosas nasales, y son los responsables de que moquee la nariz cuando lloramos mucho.

Pero además de las lágrimas basales, existen otros dos tipos: Las reflejas y las emocionales. Las primeras se llaman así porque se producen como acto reflejo para protejer a los ojos de agentes externos dañinos como el polvo o el ácido sulfónico que desprenden las cebollas al ser cortadas. Estas lágrimas son muy parecidas a las basales, tienen un alto contenido de agua (98%) y sirven para limpiar el ojo de sustancias nocivas y mantener la lubricación natural.

Las lágrimas emocionales, sin embargo, son bastante distintas de las otras: En momentos de tristeza, emoción o dolor nuestro cuerpo produce hormonas que se esparcen por el cuerpo y, en concreto, llegan a los ojos. En este caso, las lágrimas que lloramos vienen cargadas de sustancias químicas que tienen que ver con nuestro estado de ánimo. Distintos estudios apuntan a que lloramos para deshacernos del exceso de estas sustancias y recuperar el nivel basal.

Otros estudios relacionan las lágrimas con una hormona aparentemente irrelevante en el sector ocular: la prolactina, encargada de la producción de leche. Los estudios muestran que la llorera es distinta en función de la edad y del sexo: Los bebés recién nacidos lloran para paliar una necesidad inminente (hambre, sueño…), más adelante pasan a llorar para llamar la atención, y con el advenimiento de la adolescencia y los correspondientes cambios hormonales empiezan a notarse las diferencias entre los chicos y las chicas.

Forma de las lágrimas
Fotografías de lágrimas secadas al microscopio. Son lágrimas de risa (A), cambio (B), cortar cebolla (C) y esperanza (D). Imagenes obtenidas de http://www.rose-lynnfisher.com.

En el caso de los varones, la llegada de la testosterona hace que se llore solamente en casos muy extremos, y se suple la falta de lágrimas con un exceso de sudoración, eliminando así el exceso de hormonas relacionadas con la emoción. Las hormonas que se expresan en las mujeres adolescentes son los estrógenos, y éstos no tienen el efecto de la testosterona, sino más bien al contrario. En el caso de las mujeres, las lágrimas emocionales son mucho más típicas que en los hombres, así como los enfados lo son menos. Estas diferencias menguan con la edad, tal y como lo hacen también el nivel de hormonas sexuales (testosterona y estrógenos).

Así pues, llorar es una característica fisiológica, igual que la risa. Y a pesar de que pueda resultar vergonzoso, la verdad es que está mucho más extendida la teoría “mejor fuera que dentro”, así que ¡no tengáis miedo de soltar una lagrimilla de vez en cuando!