Curiosidades, Naturaleza y Biología

Romper el cascarón. ¿Cómo es posible que los dinosauros provengan de… huevos?

¡Feliz comienzo de semana concienzudXs!

¿A quién no le fascinan o le han fascinado en algún momento de su vida los dinosaurios?

Esos seres majestuosos, prehistóricos y monstruosamente grandes (en su mayoría) en comparación con nosotros los humanos, que despiertan en nosotros un instinto muy primario: entre atracción y curiosidad desmedidas y miedo visceral a coincidir con ellos en el tiempo y en el espacio (salvo que esas circunstancias se den en la “seguridad” de un parque de atracciones, como hemos visto en múltiples películas). Sigue leyendo “Romper el cascarón. ¿Cómo es posible que los dinosauros provengan de… huevos?”

Anuncios
Naturaleza y Biología

Dinosaurios y su extinción

¡Hola concienzud@s! Esta semana os presentamos al científico y divulgador, Rubén Lijó, y os animamos a visitar su web. En particular, y con motivo del estreno de la nueva película de dinosaurios, os mostramos uno de sus videos donde nos explica el porqué de su extinción, y en tan sólo 3 minutos. ¡Esperamos que os guste!

Naturaleza y Biología

Las aves y los dinosaurios…

 

Aves y dinosauriosHasta ahora los paleontólogos estaban seguros de que las aves descendían de los dinosaurios, para algunos un venir a menos de la majestuosidad y fiereza de los dinosaurios y para otros un gran prodigio conseguir la capacidad de volar.

Hasta ahora se pensaba que los terópodos, que vivían en el suelo, habían evolucionado y  adquirido la capacidad de despegar del suelo hasta conseguir por fin poder volar. Pero… ¿Y si en realidad fuera al revés? ¿Y si el vuelo no se consiguió despegando del suelo sino bajando a él.

 

Un pequeño fósil encontrado en china ha puesto en jaque a la teoría actual del origen de las aves y obligado a los paleontólogos a reconsiderar este punto de la historia de la evolución.

 

Este pequeño fósil tira por tierra la creencia de que las aves han evolucionado  de una familia de dinosaurios terrestre, un análisis de este fósil, llamado por los amigos Scansoriopteryx, ha permitido a los científicos volver 120 millones de años atrás y descubrir que este pequeño animal que vivió en Asia en realidad se dedicaba a trepar y sus habilidades en el vuelo vienen del desarrollo de su capacidad de planear hasta el suelo, justamente lo contrario de lo que se creía hasta ahora.

 

El estudio del fósil llevado a cabo por los paleontólogos: Stephen Czerkas (Museo del Dinosaurio de Blanding, Utah) y Alan Feduccia (Universidad de Carolina del Norte) en colaboración con la academia china de la Ciencias Geológicas, ha permitido determinar que el fósil no era un dinosaurio puesto que había perdido las estructuras óseas características de los dinosaurios.

 

Sus antepasados por lo tanto se han de buscar entre los arcosaurios trepadores, un grupo de reptiles que coexistió con los dinosaurios.

 

Esta teoría revoluciona el campo de la paleontología y es controvertida, pues su clasificación no es evidente para todo el mundo, como demuestra que en un primer estudio de campo el fósil fuera catalogado como Celosaurio (dinosaurio familia de los terópodos), sin embargo las presencia de primitivas plumas en las extremidades indican que era capaz de maniobrar en el aire, de una forma básica, en su planeo hacia el suelo.

 

El hallazgo del fósil y las avanzadas técnicas de análisis empleadas parecen indicar que esta teoría es correcta y estamos ante la presencia de un ave no perteneciente a los dinosaurios, una clase de animal que no se consideraba hasta ahora, y que nos obliga a mirar con lupa la relación entre ave dinosaurio, dando una oportunidad única de descifrar la separación entre estos antepasados.

 

Naturaleza y Biología

¿Eran los dinosaurios de sangre fría?

¿Alguna vez os habéis preguntado si los dinosaurios eran animales de sangre fría o caliente? Es una cuestión que todavía intriga a muchos investigadores. En primer lugar, intentaremos poner en contexto este tema. Tal vez hemos oído muchas veces que animales como los mamíferos, o las aves, son de sangre caliente (técnicamente llamados endotermos). Esto es debido a que regulan su temperatura corporal gracias a su metabolismo, y son capaces de mantener una temperatura constante. Por el contrario, hay animales como los reptiles, que necesitan obtener calor de su entorno, y no son capaces mantener dicho calor (denominados ectotermos). Podemos pensar que ser ectotermo sería más ventajoso que ser endotermo, pero cada uno tiene sus virtudes. Los ectotermos no necesitan comer todos los días para mantener su metabolismo activo y regular su temperatura, mientras que los endotermos pueden sobrevivir en ambientes más fríos (siempre que puedan alimentarse). Los endotermos tienen una tasa de crecimiento más rápido, suelen ser animales más grandes, más activos. Entre estas dos opciones también existen animales como los tiburones, grandes tortugas marinas o atunes, que podrían formar una categoría intermedia, que serían capaces de aumentar su temperatura corporal pero no de mantenerla.

ID-10031889Pero a lo que íbamos: siempre hemos pensado que los dinosaurios, de aspecto reptiliano (aunque hay pruebas que muchos poseían plumas para regular su temperatura corporal), eran ectotermos, es decir, de sangre fría. Pero… ¿y si no fuera así? Hace poco tiempo, algunas personas conjeturaron que los dinosaurios podían ser endotermos, pero según John M. Grady (Universidad de Nuevo México en Albuquerque, EE UU) y colaboradores, el enorme tiranosaurio Rex, por ejemplo, necesitaría tanta cantidad de alimento para vivir, que como endotermo “probablemente habría muerto de hambre”. Grady y sus colaboradores también apuntan en un artículo en la revista Science que los dinosaurios podrían actuar como mesotermos, crecer y tener una tasa de desarrollo relativamente alta pero sin tanto coste energético como el de los endotermos. Esto parece plausible, según Robert Eagle (geoquímico de Caltech (California, EE UU), ya que la temperatura media en esa era era más elevada, y no necesitarían ser animales completamente endotermos.

Parece que las tornas cambian en este sentido, pero posiblemente necesitemos nuevas teorías y pruebas que nos ayuden a comprender cómo vivían los dinosaurios.

Para más información, podéis acudir al enlace: http://www.sciencemag.org/content/344/6189/1268