Naturaleza y Biología

¡SUPER BACTERIAS!

bacteria¿Tomamos antibióticos de la manera adecuada? ¿Tienen efecto frente a infecciones víricas? ¿Deberíamos preocuparnos de lo que llaman, la resistencia frente a antibióticos? Pues bien ConCienzudos, ¡los antibióticos son medicamentos que únicamente ejercen su efecto frente a infecciones bacterianas!. Uno de los mayores hallazgos del siglo XX fue precisamente el descubrimiento del primer antibiótico ampliamente utilizado en medicina, la Penicilina. El descubrimiento de esta sustancia, realizado por Alexander Fleming en 1928, se produjo de una manera del todo curiosa y fortuita. Este médico microbiólogo se encontraba estudiando cultivos bacterianos de Staphylococcus aureus y tras un mes de vacaciones, observó que sus cultivos habían resultado contaminados con un hongo que impedía el crecimiento de la bacteria que cultivaba. Observó un halo de transparencia que indicaba destrucción celular, resultando la cepa bacteriana sensible a una sustancia (Penicilina) que liberaba el microorganismo identificado posteriormiente como Penicillium notatum. A raíz de este descubrimiento se han desarrollado, comercializado y utilizado una gran cantidad de antimicrobianos.

staph.jpegHalo de inhibición del crecimiento bacteriano alrededor del hongo Penicilium

Pero y ¿cómo actúan los antibióticos? Los antibióticos para impedir el crecimiento y destruir a los microorganismos, deben atravesar la barrera de la bacteria y dirigirse a alguna de las estructuras o mecanismos necesarios para que la bacteria se multiplique, pueden impedir por ejemplo, la síntesis de los ácidos nucleicos, de proteínas o bien alterando la membrana celular de la bacteria.

Con el descubrimiento de la Penicilina y otros antibióticos, se pensó que las enfermedades producidas por microbios desaparecerían, sin embargo, pronto se observó que las bacterias eran capaces de desarrollar mecanismos de resistencia a antibióticos. De esa forma, ya en los años 50 se identificaron cepas resistentes a la Penicilina, hecho que surgió debido al creciente uso inadecuado y excesivo de antibióticos que se da en la sociedad en la que vivimos y que está fomentado la aparición de bacterias resistentes a los medicamentos y que supone un gran problema social y económico.

Las bacterias que sobreviven al efecto de los antibióticos son las resistentes y se propagan haciendo que infecciones que se curaban antaño, no se curen con tanta facilidad en la actualidad. Esto ocurre como consecuencia de no completar las tandas de antibióticos que nos recetan los médicos, o cuando los utilizamos para tratar una infección vírica en vez de bacteriana. De hecho, aproximadamente un tercio de los antibióticos recetados no son realmente necesarios. Al ingerir antibióticos de forma inadecuada, conseguimos que la bacteria débil y sensible muera sin embargo otras consiguen mutar, se transforman y consiguen resistir a los efectos del antibiótico, creciendo, multiplicándose y continuando con la infección.

Pero…¿cómo consiguen esquivar las bacterias el efecto de los antibióticos?

Las bacterias se hacen resistentes desarrollando mecanismos que impiden que el antibiótico ejerza su mecanismo de acción. Existen dos tipos de resistencia; un tipo de resistencia intrínseca, si la bacteria per se carece de la diana sobre la que el antibiótico actúa. Pero también existe otro tipo de resistencia, la más preocupante, llamada resistencia adquirida, que se produce cuando en la bacteria se producen modificaciones genéticas que genera mutantes resistentes a los antibióticos y esta resistencia puede incluso ser transmisible entre bacterias mediante vectores llamados plásmidos.

Los mecanismos de resistencia derivados de estos procesos de mutación se basan en la producción por parte de las bacterias de enzimas que inactivan los antibióticos, modificaciones que impiden la llegada del fármaco a su diana o incluso alteraciones del propio punto diana para que el antibiótico no pueda actuar sobre ella. Una misma bacteria puede desarrollar varios mecanismos de resistencia frente al mismo antibiótico o frente a varios.

Pues bien ConCienzudos, para evitar que estos mecanismos de resistencia tengan lugar, es estrictamente necesario no interrumpir las pautas de antibiótico si estamos enfermos, ya que de lo contrario habrá bacterias que sobrevivan y generen mutaciones que las hagan resistentes y por último no tomar antibióticos indiscriminadamente o cuando estamos afectados por una infección vírica frente a la cual los antibióticos no tendrán efecto.

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Salud y bienestar

¡¡Luchemos contra las superbacterias!!

Cuando afrontamos cada año el habitual resfriado, dolor de garganta, infección vírica… y acudimos al médico por estas enfermedes o síntomas, ¿esperamos automáticamente que nos receten antibióticos? Muchos de nosotros seguramente sí. Y puede que incluso nos enfademos si salimos de la consulta del médico con las manos vacías, pero puede que nuestro médico nos esté haciendo un favor.

Pero existe una realidad que muestra que muchos de los medicamentos que se prescriben o se dispensan, los pacientes no los toman correctamente y/o los usan de forma excesiva o insuficiente. Este uso inadecuado conlleva al término que hemos podido oír, la “resistencia a los antibióticos”.

Esta resistencia hace que las bacterias sean más fuertes o simplemente que los antibióticos que tomamos no sean totalmente efectivos. Y como se explica en el siguiente artículo, la exposición a bacterias que hay en hospitales o que haya pacientes con el sistema inmune debilitado hace que las “superbacterias” hagan más daño. Debemos concienciarnos para un uso adecuado de los medicamentos para evitar estas situaciones.  Para acceder a este interesantísmo artículo podeis hacer click en el siguiente enlace:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/07/23/actualidad/1374576604_690462.html