Curiosidades, divulgación, Lecturas, Naturaleza y Biología

Algo para leer

Hoy os traemos una selección de algunos de los mejores libros de divulgación que han llegado a mis manos en los últimos meses. No son novelas al uso, pero leyéndolas podremos aprender algo de manera amena y rigurosa.

La vida en cuatro letras – Carlos López-Otín

Partiendo de un momento extraordinariamente difícil de la vida del autor, este libro empieza con una pregunta fascinante: ¿llevamos la felicidad escrita en nuestros genes?

Tomando esta pregunta como hilo conductor a lo largo de catorce capítulos, López-Otín nos presenta los momentos estelares de la historia de la vida sobre la Tierra, nos explica cómo llegamos hasta aquí y por qué una serie de adversidades nos trajo la enfermedad como amenaza universal contra la felicidad. Para llevar a cabo esta explicación nos adentraremos en el lenguaje del genoma humano y participaremos de descubrimientos asombrosos, como el de Watson y Crick, quienes revelaron que el origen de la vida se inscribe en la cadena de ADN mediante un código molecular de tan solo cuatro letras que designan cuatro componentes químicos: A de adenina, C de citosina, G de guanina y T de timina.

Aunque no hace falta tener conocimientos previos de biología, sí que es verdad que resultará más fácil de entender a aquéllos que estén familiarizados con el tema.

La sexta extinción – Elisabeth Kolbert

Gracias a los medios de comunicación estamos ya bastante familiarizados con el tema, pero sigue siendo asombroso leer cómo los humanos somos responsables directos de los cambios en los ecosistemas, y del destino de millones de especies.

Los humanos somos testigos de un acontecimiento dramático: la extinción en masa de un gran número de especies. No es la primera que se ha producido en la Tierra —se conocen cinco anteriores, las «Cinco Grandes»—, pero la sexta extinción nos atañe especialmente, no sólo porque tiene lugar en el momento presente, sino porque somos responsables de ella. Según los cálculos de Elizabeth Kolbert, al final del siglo xxi habrán desaparecido más del 20% de todas las especies vivas que pueblan la Tierra. Una de esas raras obras que nos ayudan no sólo a comprender el presente, sino también a orientar el futuro.

La única pega que le pondría a este libro es la traducción, que a veces se ve un poco forzada y poco natural. Pero recomendamos el libro fervientemente.

El alma de los pulpos – Sy Montgomery

Quizá los pulpos nos suenen sólo “a la gallega”, pero detrás de esta comida existe un animal único, con una inteligencia muy superior a la que la gran mayoría podríamos creer.

Los pulpos tienen una amplia variedad de personalidades y son inteligentes de muchas formas: son capaces de abrir cajas para sacar la comida; lanzar chorros de agua para jugar con pelotas; y escapar de sus cuidadores usando una red como trampolín para saltar el acuario y correr por el suelo con sus ocho patas. Tienen un pico como los loros, veneno como las serpientes y una lengua cubierta de dientes. ¿Qué saben? ¿Qué tipo de pensamientos tienen? Los científicos han probado la inteligencia de perros, pájaros y chimpancés, y ahora se enfrentan a la inteligencia de los pulpos, viéndoles resolver problemas y descifrando el significado de sus cambios de color.

Montgomery no sólo nos cuenta en este libro cómo nuestro conocimiento acerca de los pulpos está cambiando, sino también una historia de amor: la suya (y por extensión la del lector, sin duda) con los cefalópodos. A ratos divertido y conmovedor, divertido y profundo, El alma de los pulpos pone sobre la mesa por primera vez todo lo que los pulpos pueden enseñarnos sobre nosotros mismos.

El bonobo y los diez mandamientos – Frans de Waal

Es difícil no sentirse identificado con uno de nuestros parientes más cercanos: los bonobos.

Si en el pasado se sostenía que los animales carecían de emoción y sentimientos, en la actualidad los estudiosos del comportamiento animal pueden afirmar que la ayuda mutua, la empatía e incluso la angustia por la muerte de un congénere no son una excepción en la conducta de determinadas especies, sino la regla. Después de investigar durante décadas las comunidades de bonobos y chimpancés del mundo entero, el célebre primatólogo Frans de Waal demuestra que los primates exhiben conductas claramente altruistas y que, de alguna forma, distinguen entre lo correcto y lo incorrecto.

El libro del mar – Morten A. Strøksnes

Este libro es más una novela que un libro de divulgación, pero no por ello dejamos de aprender algo entre sus páginas.

El autor Morten Strøksnes y su amigo Hugo Aasjord, artista y marino, obsesionados con la captura de un tiburón boreal, deciden dedicar un año de sus vidas a intentarlo. El problema está en que su equipamiento no parece nada adecuado. Van en una lancha neumática a motor, llevan unas cañas de pescar y, como cebo, la carne putrefacta de una vaca.

Es en la espera a que aparezca el tiburón cuando Strøksnes reflexiona sobre la belleza del paraje donde están, las islas Lofoten. También sobre el océano en toda su extensión y lo que puede evocar. Para ello, aparte de mostrar una gran erudición acerca del tema, no se olvida de poner un toque de humor. La aventura parece surrealista, pero Strøksnes consigue que compartamos unas meditaciones que todos hemos tenido alguna vez sobre la inmensidad del mar y sus habitantes.

Las amplía, además, divagando sobre las costumbres de los pescadores, las ciencias naturales, el arte, la mitología, los monstruos marinos, los barcos o las exploraciones. Y por supuesto habla también de sus propios sentimientos y emociones, así como de la amistad.

 

¿Qué libros de divulgación nos podéis recomendar vosotros?

¡Buen comienzo de semana!

Eventos y Premios

Actividades de Asociación Con/Ciencia en la Semana de la Ciencia e Innovación 2019

Volvemos a la carga con dos actividades nuevas que ya son habituales en nuestra agenda, y que forman parte de la Semana de la Ciencia e Innovación 2019:

Las plazas son limitadas, y las reservas  podrán realizarse a partir del 21 de octubre de 2019 a las 9:00h. Para reservar, manda un email con tu nombre y número de reservas a divulga@cajal.csic.es. Encontrarás toda la información en los enlaces de cada una de las actividades. Sigue leyendo “Actividades de Asociación Con/Ciencia en la Semana de la Ciencia e Innovación 2019”

Naturaleza y Biología

Algas verde – azuladas

El verano ya casi está tocando a su fin, pero todavía quedan algunos días para disfrutar del calor…

Este fin de semana ha hecho sol, he ido al lago, a falta de mar, pero no me he podido bañar. El cartel que llevaba todo el verano prohibiendo el baño seguía allí: “Debido a la proliferación de algas verde-azuladas, el baño está prohibido, bajo su propio riesgo”.

¿Pero qué son estas algas verde-azuladas, por las que no nos podemos bañar?

Contrariamente a lo que el nombre y la apariencia podrían sugerir, no son algas, sino bacterias sin núcleo celular. Su color también puede variar dependiendo de la especie; a menudo aparecen más verdes que azules.

El Instituto Leibniz para la Investigación del Mar Báltico en Warnemünde, Alemania, escribe que las bacterias probablemente pertenecen al grupo más antiguo de organismos. “Tienen burbujas de gas en sus células que les dan flotabilidad para que floten en la superficie cuando el mar está en calma.

La mayoría de las más de mil especies diferentes de cianobacterias son inofensivas para la salud, y sólo huelen un poco cuando se descomponen. Sin embargo, algunas forman toxinas. Por esta razón, los bañistas deben tener cuidado cuando las algas verde-azuladas proliferan a gran escala en un lago o en el mar.

¿Qué problemas de salud pueden causar?

Si las algas verde-azuladas entran en contacto con la piel y las mucosas, las personas sensibles pueden experimentar irritación, urticaria, conjuntivitis o dolor de oídos. Si se ingiere el agua, también existe el riesgo de síntomas como náuseas, vómitos, diarrea, fiebre, pero también enfermedades respiratorias. El riesgo aumenta si el cuerpo entra en contacto con las toxinas durante varios días seguidos.

¿Qué aguas están especialmente amenazadas?

Las algas verde-azules encuentran condiciones de vida particularmente buenas en aguas ricas en nutrientes, de flujo lento, estancadas o rezagadas.

Se pueden encontrar en el agua durante todo el año, pero en invierno permanecen en hibernación. Las cianobacterias no comienzan a crecer adecuadamente hasta que alcanzan una temperatura de 10 grados centígrados.

Si hay mucho sol y las temperaturas permanecen muy cálidas, las bacterias pueden multiplicarse repentinamente y a gran escala. Este fenómeno se conoce como floración de algas verde-azuladas, o “bloom”. El alto contenido de fósforo y nitrógeno también favorece su desarrollo masivo. Cuando se produce la “floración”, las bacterias flotan en colonias en la superficie del agua y, por lo tanto, se asemejan a una alfombra….y el baño está prohibido.

¡Buen inicio de semana!

Curiosidades, Naturaleza y Biología

EUSOCIABILIDAD

Hoy vamos a hablar sobre la eusociabilidad en el reino animal.

La eusocialidad es el nivel más alto de organización social que se da en ciertos animales.

Esta evolución de los comportamientos sociales incluyen la crianza cooperativa y los trabajadores no reproductivos, por eso las sociedades eusociales se definen por incluir las siguientes características:

  • División reproductiva del trabajo (con o sin castas obreras estériles)
  • Cuidado cooperativo de los jóvenes.

Es interesante remarcar que los trabajadores no reproductivos no tienen que ser estériles y, por lo tanto, podrían reproducirse en una etapa posterior de su vida, como cuando la hembra reproductiva dominante (a menudo conocida como la reina) muere.

Los ejemplos más conocidos del reino animal incluyen a los himenópteros, avispas, abejas y hormigas. Pero hoy vamos a hablar del único mamífero eusocial que existe: la rata topo desnuda (Heterocephalus glaber).

Como ya hemos visto, los animales eusociales cumplen una serie de características; en nuestro caso, la rata topo posee una casta especializada en la reproducción, mientras que el resto de individuos de la colonia son estériles.

Estos animales viven en África, en sistemas de túneles subterráneos excavados por la propia colonia. Se alimentan de raíces y tubérculos subterráneos, por lo que toda su vida transcurre en estos túneles.

La colonia está formada por una reina, cuya orina posee la capacidad de hacer que el resto de las hembras, y la mayoría de los machos, sean estériles, hasta el momento en el que ella muera y se anulen los efectos de su orina. En este momento se produciría una lucha a muerte entre las hembras para decidir quién será la sucesora.

En el momento en el que una hembra llega a reina se producen una serie de adaptaciones a su nuevo estatus: tras su primer embarazo la parte inferior de la espina dorsal se alarga hasta alcanzar un tercio más de longitud. En un parto normal suele tener entre tres y doce crías, aunque es capaz de albergar hasta veintisiete fetos. Sólo entre uno y tres machos se aparean con ella, mientras que el resto de individuos de la colonia (entre veinte y trescientos) se convierten en trabajadores que se dedican a cavar túneles, buscar comida, defensa, limpieza, etc.

Este sistema social tan evolucionado quizá haya evolucionado asociado al cuidado prolongado de las crías y a la construcción de nidos complejos.

Descubrimientos y Tecnología, Eventos y Premios

FOTCIENCIA 16

Buenos días concienzud@s,

Empezamos este lunes compartiendo con vosotros las imágenes ganadoras de la decimosexta edición del certamen de fotografía nacional científica FOTCIENCIA.

Este certamen está convocado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) con la colaboración de la Fundación Jesús Serra y según nos cuentan su objetivo es acercar la ciencia y la tecnología a los ciudadanos mediante una visión artística y estética sugerida a través de imágenes científicas.

Además, si vivís en Madrid o tenéis previsto venir, podréis disfrutar de ellas en vivo y en directo ya que actualmente se encuentran expuestas en la sede central del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) situado en calle Serrano 117.

Un saludo.

 

Curiosidades

Hans, el caballo más listo

A veces, estudiar el comportamiento animal puede ser una tarea difícil, ya que los humanos tenemos tendencia a atribuir características humanas (o características que se supone que pertenecen solo a los humanos) a los animales y a los seres no vivos. Este “fallo” se conoce como antropomorfismo. Esto es especialmente prevalente sobre todo a la hora de atribuir emociones humanas y sentimientos a los animales.

El investigador del comportamiento animal debe ser consciente de esto y tener mucho cuidado de no interpretar automáticamente el comportamiento animal en términos de nuestras experiencias humanas, ya que el antropomorfismo puede dar lugar a hipótesis incorrectas o difíciles de probar y puede llevar a conclusiones erróneas.

Un buen ejemplo es el de Clever Hans.

El inteligente Hans era un caballo, que junto con su propietario, el profesor de matemáticas alemán Wilhelm von Osten, realizó una gira por Alemania entre 1902 y 1908 mostrando la asombrosa habilidad matemática que tenía su caballo.

Por ejemplo, von Osten preguntaba cuál era la suma de 3 + 5 y Clever Hans levantaba su pezuña chocándola contra el suelo un total de 8 veces. Su espectáculo se hizo bastante famoso y en 1907 la junta de educación alemana decidió investigar este fenómeno. El encargado de tal investigación fue el biólogo y psicólogo Oscar Pfungst. El investigador aplicó el método científico para intenta explicar los resultdos de Clever Hans.

Primero, planteó la hipótesis de que podría ser un fraude deliberado con algún tipo de señal de su dueño (von Osten). Sin embargo, el caballo podía seguir respondiendo correctamente, incluso si su cuidador no estaba delante, así que esta hipótesis fue desechada.

Von Osten realmente creía que su caballo podía contar y realizar aritmética simple. Sin embargo,Pfung, al observar el caballo y ver cómo interactuaba con von Osten, descubrió que von Osten, al aproximarse la respuesta correcta, se tensaba ligeramente, y después de que el caballo hubiese chocado la pezuña el número exacto de veces, se relajaba. Entonces se planteó la hipótesis de que Clever Hans estaba captando pequeños gestos visuales (involuntarios) de su dueño. Debido a esto, cuando el caballo tenía los ojos vendados o el interrogador no sabía la respuesta, Clever Hans ya no era capaz de responder correctamente. Por ejemplo, cuando Von Osten sabía la respuesta a las preguntas, el caballo obtenía un 89% de respuestas correctas, mientras que cuando Von Osten no sabía las respuestas, el caballo solo acertaba un 6%.

En etología, esto se conoce como el efecto Clever Hans, y demuestra cuán cuidadoso debe de ser un investigador a la hora de estudiar a los animales, ya que sin quererlo, puede mandar señales que modifiquen su comportamiento.

 

Curiosidades, Naturaleza y Biología

¡Madre no hay más que una!

¡Feliz comienzo de semana concienzudXs!

Esta semana, con motivo del día de la madre, hemos decidido adelantar un día nuestro post semanal, y es que ¡madre no hay más que una! 😉

Todos entendemos que las madres son unos seres maravillosos que quieren y cuidan a su descendencia, anteponiendo las necesidades de sus vástagos a las propias, por algo que denominamos “instinto maternal”… pero… ¿es esto siempre así? Hoy os vamos a hablar de osas panda, cocodrilos, caballitos de mar, pulpos, koalas y elefantas… ¿quién será mejor madre?

Como de costumbre, la naturaleza es increíble y tenemos madres para todos los gustos, empezando por el oso panda. Todos tenemos en la cabeza una idea del oso panda como un ser adorable y achuchable, lento en sus movimientos y que se pasa todo el día comiendo bambú, pero ¿son las madres de oso panda igual de adorables? Pese a lo que cupiera esperar, la osa panda gigante ha sido catalogada como una de las peores madres de acuerdo con una lista elaborada por Scott Forbes (un biólogo de la Universidad de Winnipeg) para la revista National Geographic. ¿Cuál es el motivo? Pues bien, cuando las osas pandas tienen una cría no hay problema, pero cuando tienen dos, decide hacerse cargo tan sólo de una de ellas, abocando a la otra a la muerte. Puede sonar cruel, pero tiene un sentido biológico y es que es mejor tener un descendiente sano y fuerte antes que dos descendientes débiles cuya supervivencia se pueda ver comprometida. Una vez seleccionada la cría de la que se hará cargo, la madre dedica los siguientes ocho o nueve meses al cuidado del pequeño panda para después abandonarle a su  suerte.

¿Os parece poco tiempo?

Pues la siguiente especie tiene una infancia aún más “cruda” y es que la madre símplemente deja los huevos en una bolsa que tiene el padre, y es él el que los fecunda y los mantiene en su vientre entre 3 y 4 semanas. ¿Sabéis de quién se trata? ¡Efectivamente! Los caballitos de mar. Lo que no todo el mundo sabe es que en el momento en el que los caballitos de mar nacen el padre los abandona a su suerte.

Y siguiendo en el medio acuático ahora vamos a hablar del pulpo. A diferencia de otras especies las hembras de pulpo son capaces de poner hasta unos 50.000 huevos… De los que no se separa hasta que eclosionan. El periodo de incubación oscila desde 1-3 meses en aguas poco profundas hasta varios años en zonas más frías y oscuras. El récord lo tiene la especie Graneledone boreopacifica con 53 meses de incubación. Como os podéis imaginar, el no separarse de sus huevos implica que no puede cazar, con lo que para alimentarse puede llegar a comerse sus propios tentáculos, pero la muchas de las hembras de pulpo mueren tras la eclosión de sus huevos por el largo periodo de inanición. Sin embargo se quedan pegadas a ellos para protegerlos hasta que eclosionan.

En esta línea de buenas madres está la hembra del cocodrilo, y es que estas depositan los huevos en un nido construido cuidadosamente con vegetación en descomposición, para conseguir que se incuben a la temperatura adecuada sin necesidad de posarse sobre ellos, porque correrían el riesgo de aplastarlos. Una vez que nacen, la madre los lleva en su boca un par de semanas para protegerlos de otros depredadores (principalmente de su propia especie) y darles alimento y agua, hasta que son lo suficientemente grandes para valerse por sí mismos.

No se puede hacer un post de madres del mundo animal sin hablar de las elefantas, que son los mamíferos que tienen un mayor tiempo de gestación de sus crías, y es que tienen un embarazo de 22 meses (¡casi 2 años!) para que así sus crías tengan un mayor desarrollo cerebral. Además, las crías de elefante, al igual que las de humano, son totalmente dependientes durante los primeros meses de vida. Afortunadamente, debido a la estructura social de las manadas de elefantes, todas las hembras de la manada contribuyen al cuidado de los bebés.

Y por último vamos a hablar de koalas. ¿Serán buenas madres? Bueno, pues habría que preguntarles a los koalitas, porque tras un embarazo de unos 35 días, nacen ciegos, con un gramo de peso y dos centímetros de longitud, y permanecerán dentro de la bolsa de su madre alimentándose de su leche hasta los siete meses, momento a partir del cual… empiezan a comer una especie de pasta llamada pap que no es otra cosa que las heces de la koala. ¡Y vosotros quejándoos cuando vuestras madres os hacían comer pescado o lentejas! Por supuesto tiene una explicación biológica, y es que al ingerir las heces procesadas se transmiten los microorganismos del sistema digestivo de la madre a sus crías, lo que les permite ingerir sin riesgo las hojas de eucalipto, que para el resto de los mortales son tóxicas.

¿Qué os parece? ¿Tenemos suerte de haber nacido humanos? ¿O preferiríais haber sido de una de estas especies?

¡Feliz semana!