Curiosidades, Eventos y Premios

Y tú… ¿Qué has soñado hoy?


¡Feliz comienzo de semana!

Seguramente la mayoría de vosotros ya os hayáis incorporado a vuestra rutina habitual después de un verano genial y estaréis soñanado con que llegue el siguiente 😉

Y justamente es de este proceso onírico de lo que vamos a hablar hoy. Y es que… ¿Qué son los sueños? El proceso por el cual nuestro cerebro es capaz de generar imágenes y sensaciones diferentes mientras estamos dormidos, no es un mecanismo fácil de descifrar. A día de hoy, la ciencia entiende que los sueños son una manera de procesar y almacenar en nuestra memoria lo que nos ha ocurrido durante el día.

Pero el mundo de los sueños es apasionante, por ejemplo, ¿sabíais que nuestra memoria tan sólo almacena entre el 1 y el 10% de los sueños que tenemos en una noche? Esto implica que entre el 90 y el 99% de lo que soñamos se pierde en algún lugar de nuestro subconsciente nada más abrir los ojos. Se estima que soñamos unas 12 veces cada noche, y que cada sueño es más largo que el anterior (suelen durar entre 10 y 60 minutos), lo que implica que ¡tenemos más de 100.000 sueños a lo largo de nuestra vida! Un dato interesante es que, si bien somos más conscientes de los sueños en la fase REM de sueño (fase de moviemientos oculares rápidos, del inglés, Rapid Eye Movement) en la que nuestro cerebro está muy activo, en realidad soñamos en todas las fases del sueño.

¿Y por qué no nos acordamos de la mayoría de lo que soñamos?

Los investigadores explican este fenómeno con varias teorías. Una de ellas es que, al estar nuestra consciencia menos activa, no prestamos suficiente atención a los detalles del sueño, al igual que pasa cuando hacemos nuestro trayecto diario al trabajo o a la universidad: no nos fijamos en la mayoría de cosas que suceden a nuestro alrededor en ese periodo. Esta sería en parte también la explicación a por qué hay personas que recuerdan los sueños de una manera más frecuente que otras o a por qué nos acordamos mucho mejor de las pesadillas que de un sueño placentero.

Estudios recientes demuestran que las personas que recuerdan con más facilidad los sueños tienen una actividad cerebral diferente a las que no lo hacen en una región concreta del cerebro: la unión temporoparietal. Este área está implicada principalmente en el procesamiento de la información y la percepción, y es muy interesante saber que la actividad es diferente tanto cuando estamos despiertos como cuando estamos dormidos. Además, unas ondas que presenta nuestro cerebro de manera natural, las ondas theta, también están implicadas en este proceso. Diversos estudios demuestran que las personas que presentan ondas theta con frecuencias más bajas en los lóbulos frontales son más propensas a recordar sueños que las que tienen frecuencias más altas.

La hormona norepinefrina también juega un papel fundamental en el proceso de recuerdo de sueños, y es que los bajos niveles de esta hormona en la corteza cerebral cuando estamos soñando, limita la adquisición de recuerdos ya que tiene un papel clave en la memoria (además de en el pensamiento, el lenguaje o la conciencia).

Un agente externo que favorece esta pérdida de recuerdo de sueños es el uso de despertador. ¡Sí, sí! Estáis leyendo bien. Al parecer, la mejor manera para retener en nuestra mente lo que ha pasado en un sueño es despertarse lentamente, de manera que dejemos a nuestro cerebro el tiempo suficiente para que se vaya activando y sea capaz de almacenar esa información.

Otro dato curioso… ¿Cómo soñamos?

No hay dos personas que sueñen igual, por supuesto, todos tenemos sueños diferentes y el contenido de los mismos depende de múltiples factores. Sin embargo hay varias cuestiones que han llamado la atención de los investigadores, como, por ejemplo, ¿soñamos en blanco y negro o en color?

Un estudio reveló que alrededor de un 12% de las personas videntes sueñan en blanco y negro. Algo llamativo de este estudio era que todos los menores de 25 años en el momento de su realización (en el año 2008) soñaban en color, mientras que los participantes de mayor edad soñaban en blanco y negro. Al final, llegaron a la conclusión de que “la culpa” era de la televisión. Según los autores del estudio, aquellos participantes que durante su infancia habían estado expuestos a imágenes televisivas en color tenían una mayor probabilidad de que sus sueños fueran en color que aquellos que habían visto la televisión en  blanco y negro hasta los 12 años. Esto se sustentaba también con un estudio previo que se hizo en EEUU en la década de los 40 en el que tres cuartas partes de los universitarios del momento afirmaron que raramente o nunca soñaban en color.

¿Y qué pasa con las personas invidentes? ¿Sueñan en color o en blanco y negro? Aquí hay que hacer una división, las personas que han perdido la capacidad de visión en algún momento de su vida sueñan con imágenes mientras duermen, a partir de todos los registros que quedaron grabados en su mente antes de perder la visión. Quienes han nacido ciegos, sin embargo, tienen unos sueños un poco diferentes, ya que no sueñan con imágenes, sino con percepciones de sabores, olores, tacto y sonidos, según un estudio realizado en 1999.

Curioso, ¿verdad?

¿Y vosotros? ¿Recordáis vuestros sueños?

Os dejamos una encuesta para ver a qué porcentaje pertenecéis. Daremos la respuesta la semana que viene.

 

 

¡Feliz semana!

 

 

 

Hurovitz C. et al. Dreaming (1999).

Murzyn E. Conscious Cognition (2008).

Naiman R. Ann N Y Acad Sci. (2017).

Paulson S. et al. Ann N Y Acad Sci. (2017).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s