Descubrimientos y Tecnología

El descubrimiento de la penicilina


Estrenamos semana, y qué mejor forma de hacerlo que leyendo la entrada seminal que la Asociación Con/Ciencia os acerca. Hoy volvemos a escribir sobre una de esas historias curiosas, un descubrimiento científico que abrió las puertas a un mundo de investigación médica y que evitó millones de muertes a partir de entonces. Quizá muchos conozcáis la historia del descubrimiento de un antibiótico, la penicilina, pero hoy más que nunca cobra importancia el conocimiento sobre éste y muchos más, y cómo hacer un buen uso de ellos.

Como hemos dicho, el descubrimiento de la penicilina supuso un cambio en la historia del ser humano, ya que fue una herramienta fundamental para combatir infecciones y que hasta esos momentos conllevaba el peor de los destinos, la muerte.

 

El doctor Alexander Fleming analizando una placa de Petri con Staphilococcus aureus.

Todo empezó la mañana de un nuboso 28 de septiembre de 1928, en el hospital Santa María de Londres. El Dr. Alexander Fleming, un bacteriólogo que ejercía en el hospital antes mencionado, volvía de las vacaciones de verano en Escocia. Después de hacer algunas verificaciones, comprobó el estado de colonias de Staphylococcus aureus. Su semblante cambió cuando algunas de las placas de Petri estaban contaminadas con Penicillium notatum. Pero como buen científico, más allá de quedarse en el simple hecho de haber perdido su cultivo, echó un vistazo a dichas placas bajo el microscopio. Algo curioso estaba pasando. El hongo ocupaba gran parte de la placa, pero alrededor del Penicillium no crecían bacterias. Es decir, el hongo liberaba algún tipo de sustancia que mataba las bacterias que lo rodeaban. Tendría que replicar el experimento para probar esta nueva teoría. Le llevó unas semanas crecer suficiente Penicillium para comprobar de nuevo que algo impedía el crecimiento de los estafilococos. Pero la brillantez de su descubrimiento no se quedó ahí. Hay que ser capaz de ver más allá, y él fue capaz. Esta sustancia podría utilizarse para combatir las enfermedades infecciosas.

Tuvieron que pasar 14 años para que Anne Miller, en 1942, fuese la primera persona civil en ser tratada satisfactoriamente con la penicilina en un hospital de Connecticut, después de abortar y desarrollar una infección.

El Dr. Fleming solo dio el primer paso, pero no tenía ni los recursos ni los conocimientos químicos para dar el siguiente paso: aislar el compuesto activo del Penicillium, purificarlo y descubrir contra qué bacterias era efectivo y cómo usarlo.

Así que nuestro siguiente protagonista es el Dr. Florey, profesor de la Universidad de Oxford, que en 1938 y gracias a los trabajos de Fleming, consiguió desentrañar la ciencia que había detrás de lo que Fleming catalogó como “acción antibacteriana” del Penicillium.

Pero el verdadero potencial de la penicilina se vio durante la Guerra. Desde tiempos inmemoriales, la principal causa de muerte durante las guerras era presentar una infección debido a las heridas de batalla. En la I Guerra Mundial, la tasa de muerte debido a pneumonía bacteriana fue del 18%, en la II Guerra Mundial, menor del 1%.

Esto es solo el comienzo de la historia, si os ha gustado hay muchísima información en la red para que indaguéis. ¡Feliz comienzo de semana!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s