Una asociación sin ánimo de lucro por la divulgación científica

¡Buenos días concienzudxs!

¿Qué tal estáis? ¿Ya de vuelta de vacaciones? Para los que queráis procrastinar o simplemente tengáis un poco de tiempo libre, os dejamos un vídeo que merece la pena ver. En una primera parte, se aprecia cómo un grupo de orcas atacan a una cría de ballena gris que va acompañada por su madre. Hasta ahí todo es normal, ya que las crías de ballena gris son unas de las presas habituales de las orcas. Pero lo sorprendente viene después, pues dos ballenas jorobadas adultas entran en juego y se enfrentan a las orcas para tratar de proteger a la cría que estaba siendo atacada. Aunque finalmente las orcas acabaron con al vida de la cría, las ballenas jorobadas se quedaron otras seis horas nadando a su alrededor, dando coletazos a las orcas para impedir que la devoraran. Ved el vídeo, que está chulo (está además narrado en inglés y con música épica de fondo, tomado de la BBC).

Lo sorprendente de este hecho es que no es algo aislado, pues unos científicos (en un estudio publicado julio en la revista Marine Mammal Science) han documentado un total de 115 interacciones registradas entre orcas y ballenas jorobadas en los últimos 62 años. Si estos son los casos registrados, es obvio se habrán producido muchos más, con lo que el fenómeno parece ser algo común.

La explicación biológica más lógica sería que las ballenas jorobadas obtienen algún tipo de ventaja al impedir que las orcas completen una cacería con éxito. Por ejemplo, como las orcas también atacan a crías de ballena jorobada, podría ser que las ballenas trataran de impedir cualquier ataque de orcas a ballenas en alta mar, por si la víctima fuera una jorobada.  Sin embargo, el comportamiento parece mucho menos selectivo, ya que los científicos han visto que, en el 89% de las encuentros reportados, las víctimas de las orcas no eran ballenas, sino focas, leones marinos y otros mamíferos muy distintos de las ballenas. A modo de ilustración, os dejo una imagen en la que se ve a una foca protegida bajo la aleta de una ballena jorobada mientras era atacada por una orca (si hacéis click se ve mejor).

 

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Fotografía de Robert L. Pitman, obtenida de National Geographic

Los científicos aún no tienen claro qué es lo que motiva a las ballenas jorobadas a comportarse de esta forma. Podría ser que las ballenas que atacan sean aquéllas que han pasado por una mala experiencia con las orcas en su juventud, y se haya convertido en una rivalidad personal. Sin embargo, hay otras voces que defienden que las ballenas podrían estar manifestando un comportamiento puramente altruista. Según Lori Marino, directora del centro Kimmela en defensa de los animales, las ballenas jorobadas son capaces de resolver problemas complejos, de tomar decisiones y de comunicarse entre ellas, y estos signos de inteligencia son atributos de especies que podrían manifestar respuestas empáticas.

Como podéis comprobar, aun faltan muchas investigaciones para que realmente lleguemos a comprender en profundidad el comportamiento de estos animales. Sin embargo, el hecho de que puedan tener comportamientos altruistas tan parecidos a los de los humanos nos ayuda a entender mejor cómo son las relaciones en el medio natural, y a situarnos en el lugar que nos corresponde.

¡Buena semana y buena vuelta de vacaciones!

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