Una asociación sin ánimo de lucro por la divulgación científica

¡Buenos días concienzudos!

Hoy os traemos una noticia que podría cambiar el futuro de los combustibles fósiles. Nos referimos a un estudio que se publicó en la revista Science hace unos diez días y que presenta una nueva forma de reducir los niveles de CO2 en la atmósfera: convertirlo en roca y almacenarlo dentro de la Tierra. Los responsables de este estudio han demostrado que la inyección de CO2 en rocas basálticas inicia un reacción que lo transforma en minerales carbonatos, fijándolo indefinidamente en capas del subsuelo.

No es el primer proyecto de este tipo, ya que ha habido docenas de ensayos dirigidos a atrapar CO2 en el interior de la tierra. La idea detrás de estos proyectos consiste en encontrar una forma de almacenar grandes cantidades de CO2 (el principal causante del efecto invernadero) de forma que deje de ser nocivo para el medio ambiente. La estrategia fundamental que se ha probado hasta ahora consiste en almacenar CO2 en zonas de rocas sedimentarias, tales como antiguos pozos petrolíferos. Esta técnica entraña ciertos riesgos, como la posible aparición de fisuras en la roca por las que el gas se termine filtrando a la atmósfera.

En el estudio que os presentamos, realizado en Islandia, propusieron un enfoque distinto: inyectar CO2 en zonas de basalto subterráneo para propiciar una reacción química que transforme el CO2 en carbonatos, fijándolo en el subsuelo de forma estable. El basalto, que se encuentra por debajo de los océanos y en algunas partes de los continentes, es una roca ígnea que contiene una serie de minerales (como el olivino) que son capaces de capturar el carbono presente en el CO2 y producir la formación de carbonatos. Estos carbonatos son sales que forman parte de muchos minerales y rocas.

En el 2012, los investigadores inyectaron 220 toneladas de CO2, junto con una gran cantidad de agua (necesaria para propiciar la reacción química), en capas de basalto a una profundidad entre 400 y 800 metros. Las medidas que realizaron un año y medio después de la inyección demostraron que aproximadamente el 95% del CO2 había sido convertido en sales. Esto fue algo sorprendente para los científicos, pues sus cálculos y modelos teóricos habían sugerido que el proceso duraría como mínimo una década, cinco veces más que las medidas experimentales.

PlantaCo2

Según los investigadores, la sorprendente velocidad del proceso podría suponer la aparición de un método viable para almacenar CO2 en el subsuelo, sin riesgos a posibles filtraciones a la atmósfera. Es cierto que se necesitan estudios adicionales para confirmar los resultados, pero parece una técnica prometedora en un futuro no muy lejano. En cualquier caso, el principal problema al que se enfrentan estas técnicas es económico pues, a día de hoy, almacenar una tonelada de CO2 tiene unos precios entre los 50$ y los 100$, algo prohibitivo. El problema es también político, pues las empresas energéticas tienen pocos incentivos para implantar este tipo de tecnologías. Quizás un cambio en las políticas medioambientales darían impulso a proyectos como éste que ayudaran a combatir los gases de efecto invernadero porque, como demuestra la ciencia: soluciones haberlas, haylas.

¡Buena semana!

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: