Una asociación sin ánimo de lucro por la divulgación científica

Cuando pensamos en los planetas y las estrellas, solemos imaginarnos un sistema como el nuestro, el sistema solar, bien colocado y perfectamente orquestado, sin embargo no siempre todo estuvo tan bien calculado, hubo un momento donde se empezaron a crear los planetas o como se le suele decir: Un momento donde nacieron.
De la formación y evolución de una estrella se tiene una teoría junto con datos experimentales que la respaldan. Sin embargo la cosa para los planteas es más difícil, principalmente porque no emiten luz directa que podamos ver y se necesitan telescopios muy potentes que sólo en las últimas décadas se han podido construir. Por lo que en el caso de los planetas tenemos una teoría que cuadra muy bien pero no se ha visto hasta la fecha ningún nacimiento de un planeta.
Sin embargo puede que estemos ante un cambio en lo que sabemos sobre la evolución de los planetas. No hace mucho, un equipo de Astrónomos solicitó el uso del telescopio VLT (de sus siglas en inglés Very Large Telescope) uno de los telescopios más potentes, y demandados, con los que contamos en la actulidad.
Hace dos años, en 2013, se descubrió un planeta, que recibió el nombre de HD 100546, un planeta gigante de gas, con similitudeas a nuestro propio gigante gaseoso en sistema solar, Júpiter. Este planeta, que se encuentra a sólo 355 años luz de distancia, orbita alrededor de una estrella joven y se encuentra rodeado de un enorme disco de gas y polvo (llamado disco circum) que le alimenta.
Par entender que es lo que queremos decir con alimentar un planeta, primero vamos a ver, de forma resumida, lo que se conoce o se cree que ocurre en la formación de un planeta:
Cuando tenemos una gran acumulación de gas y polvo orbitando al rededor de una estrella, de igual manera que lo puede hacer un planeta, cometa o asteroide, dentro de esa nube de polvo y gas empiezan a aparecer regiones con más densidad, éstas al tener una mayor gravedad que los alrededores atraen más material, juntándose cada vez más, y creando corrientes en el gas. Esta corrientes facilitarán que se atraiga más material terminando por unirse en una gran bola de gas, que dará lugar al planeta gaseoso. Por lo que se dice que el gas y polvo del disco están alimentando al futuro planeta.
Aunque esta es la teoría actual en la astrofísica, por el momento no se había observado de forma directa ningún planeta en formación. Por lo cual, este gigante gaseoso, 7 veces mayor que Júpiter y con una temperatura de unos 600ºC, es una de las primeras evidencias directas a la teoría, aunque también puede ser que nos descubra nuevos aspectos de la teoría que desconocemos y sea necesario una puesta a punto.
Si nos ponemos escépticos, también hay una alternativa al proceso que estamos observando, y es que lo que vemos con el telescopio sean los restos de un planeta gaseoso mayor y más antiguo, que se encontraba más cerca de la estrella y que ahora ha sido expulsado hacia el exterior.
Aunque como señala el primer autor del artículo, Sascha Quanz de ETH Zurich:
“Pero es mucho menos probable que nuestra explicación, lo que sugiere que lo que estamos viendo es el nacimiento de un planeta.”
Es por eso que los datos recogidos con el telescopio VTL son tan valiosos, ya que gracias a ellos podemos intentar determinar si es cierto que lo que estamos viendo es el primer nacimiento registrado de un planeta.
Por un lado si fuese el caso de ser un planeta más antiguo que se ha movido de su órbita, entonces tendría una trayectoria precisa a lo largo de la nube de polvo y gas, que los astrónomos deberían poder rastrear.
Por otro lado también son valiosos para determinar que la señal previa recibida pertenecía efectivamente a una masa cercana a el disco de gas, y no de una señal de fondo de otra fuente.
Los datos recogidos por este equipo de investigación, son lo suficiente concluyentes como para afirmar que la fuente proviene del disco, por lo que el estudio, publicado en la revista Astrophysical Journal, concluye:
“La mejor explicación para los fenómenos observados es que un nuevo planeta está realmente en el proceso de formación, incrustado en el disco que rodea a su estrella madre.”

El hallazgo de por sí supone todo un avance en astrofísica al poder permitirnos comprobar de forma directa diferentes aspectos de la teoría de formación planetaria, pero n contentos con eso los astrónomos encargados del estudio se aventuran a decir que creen que existe un segundo planeta también en formación en el mismo sistema estelar, por lo que podríamos estar ante un sistema parecido al solar pero más joven, donde se están empezando a formar sus planetas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: