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¡Feliz comienzo de semana concienzudos!

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Moulin-Rouge

¿Quién no recuerda a la famosa Marilyn Monroe entonando la canción “diamonds are a girl’s best friend? ¿O la versión más reciente de Nicole Kidman en la película Moulin Rouge?

Básicamente estas dos bellezas tomaban la máxima de que los diamantes son el mejor amigo de una mujer, son brillantes, preciosos, no se rompen nunca y son desorbitadamente caros.

Esto es debido a que son unas piedras extremadamente raras, los diamantes se forman en unas condiciones de presión y temperatura extremas (2200ºC y una presión 1.3 millones de veces superior a la que tiene nuestra atmósfera). Estas condiciones se dan a una profundidad de unos 140 a 190 km por debajo de la corteza terrestre, y consiguen que los átomos de carbono se dispongan en una estructura llamada “red de diamante”, lo que dota al diamante de su alta dureza y conductividad térmica, y es que no sólo son piedras preciosas, también se utilizan a nivel industrial como herramientas de corte y pulido, o como conductores. Pero hay otro inconveniente en la obtención de los diamantes, y es que tardan de 1 a 3.3 millones de años en formarse de manera natural, y hace falta un fenómeno natural como una erupción volcánica profunda para que suban a la “superficie”.

Mina

Es por esto, que hace un tiempo surgió un negocio muy lucrativo de síntesis de diamantes sintéticos, que consigue replicar el proceso en unos pocos días, y unos diamantes con las mismas propiedades.

Hasta aquí todo parece bastante lógico: hay una demanda de un material que puede ser muy lucrativo, y se crea uno sintético, más barato, pero con muy buena acogida. La ley de la oferta y la demanda.

Lo verdaderamente extraordinario son lo variopintas que son las fuentes a partir de las cuales se pueden generar diamantes sintéticos, y es que el carbono es un átomo bastante extendido en la naturaleza. Os vamos a contar las dos más impactantes.

Allá por el año 2001 se fundó una empresa en Chicago, Illinois, EEUU, en la que creaban diamantes… a partir de restos humanos. Puede parecer algo perturbador, pero en el fondo la idea que vendían era bastante romántica: crear una joya eterna a partir de los seres queridos que habían pasado a mejor vida, de manera que siempre estarían a tu lado. Lo creáis o no, LifeGem funcionó estupendamente.

La otra fuente de carbono que nos ha parecido especialmente sorprendente es la que ha empleado Dan Frost, del Geoinstituto Bayerisches, en Alemania. Si bien el rendimiento es bastante bajo, y se tardan semanas en obtener diamantes de 3mm de diámetro, la idea es símplemente única, y es que este geólogo está creando diamantes a partir de mantequilla de cacahuete.

Aunque pueda parecer una idea ridícula, el proceso le está permitiendo explorar la composición del manto terrestre, e incluso poner en duda dogmas de la geología. Por ejemplo, se asume que los meteoritos y los asteroides que “chocaron” con la Tierra en sus etapas tempranas, trajeron consigo muchos materiales, como el silicio, que no existían previamente en nuestra superficie. Sin embargo, la concentración de silicio de estos asteroides es muy superior a la que aparece en la corteza terrestre. Para determinar si este silicio migró hacia capas inferiores, Dan Frost reprodujo las condiciones de calor y temperatura similares a las que se dieron cuando el manto comenzó a reorganizar los átomos de carbono en la configuración densa que dió lugar a la formación de los diamantes. Además, Frost bombardeó los diamantes con ondas acústicas con unas características similares a las que se observan en ondas sísmicas. Básicamente reprodujo las condiciones que se dieron cuando se formaron los diamantes, y lo que observó es que no parece que haya una alta concentración de silicio en la capa de la Tierra donde se forman los diamantes. ¿Qué pasó con él? ¿Se fue al centro de la Tierra? ¿Se quedó en la corteza y símplemente desapareció?

En una entrevista que le hicieron recientemente afirmó que duda de que los diamantes obtenidos a partir de mantequilla de cacahuete se transformen en un negocio lucrativo, en primer lugar por el tiempo que se tarda en generar los diamantes, y en segundo lugar porque la unión entre los átomos de hidrógeno a los de carbono es algo inestable, y puede producir “pequeñas explosiones”. Sin embargo, y a pesar de lo anecdótico de su idea, el método es lo importante. Hacer una aleación de diamantes y boro con siguiendo su método podría reducir considerablemente la cantidad de calor que se genera cuando se usan los diamantes como semiconductores, lo que podría ser de una trascendendia industrial increíble. Otra posible utilidad sería el empleo de nanotubos de carbono al formar el diamante, lo que les dotaría de un soporte estructural adicional, y podría generar el material más fuerte existente en nuestro planeta.

MCDBRAT EC006  ¿Quién sabe qué relleno llevaba el croissant que degustaba Audrey Hepburn en la conocida película “Desayuno con Diamantes? Pero quizá estaba más cerca de lo que pensaba de sus adoradas joyas de Tiffany’s.

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